Arriba a las
10:20h. Me levanto a duras penas, para cargarme de energía
desayunando cioccolato milka con mezzo suizo e un cornetto,
también de chocolate, senza corno.
Al terminar,
dejamos las toallas y los bañadores en casa, porque hoy hay ganas de
pasear, no de tumbarnos a cocernos al sol.
Salimos rumbo a
“aun no sabemos donde”, callejeando, y acabamos dirigiéndonos al
puerto. Se puede entrar si eres peatón, bicis se supone que no, y
coches solo los autorizados.
![]() |
| Nos perdemos, eso sí, un buen día de playa |
Se está tranquilo. Súper tranquilo.
Llegamos hasta el faro (o “farito”), y nos damos cuenta de que
hay poca gente, y ni una sola mujer. Son todo hombres.
Salimos del puerto,
tras un rato sentadas absorbiendo tranquilidad. Seguimos por el
lungomare hasta que a nuestra izquierda reconocemos un parque. El
día que caminamos por Via Trieste hasta el infinito, giramos
por aquí, para volver a casa por el lungomare.
![]() |
| Básicamente es un "prohibido entrar con perro, pero, ya que sabemos que entrarán, por lo menos hazte cargo de sus cacas" |
Hago foto a la
chiesa di Giulianova, porque es tan moderna que me recuerda a la
iglesia moderna del SimCity.
También foto a
esta señal, que me llama la atención:
“Un gesto de
cortesía. Invitamos a dejar disponible éste espacio a las mujeres
embarazadas, y a las que acaban de dar a luz (nuevas madres). Ciudad
de Giulianova”.
Como es una
“invitación”, no todo el mundo la respeta. Pero bueno, ahí
queda.
Por lo tanto
existen:
-Zona amarilla para
minusválidos, y para carga y descarga.
-Zona blanca:
estrecha para motos, amplia para coches. Estos segundos, deben poner
la hora a la que lleguen en la ruleta que todo italiano tiene (al
igual que en Holanda), y permanecer el máximo que permita la zona.
-Zona azul para
coches, pero pagando (como en España).
-Y por último Zona
rosa para donne in dolce attesa (en dulce espera) ed a le
neomamme (nuevas mamás).
En resumen, todo un
arcoiris (arcobaleno) de “linee stradale”.
La parada del
autobús, que solo opera en verano (estate), bastante menos
visible si no estás acostumbrado, que las paradas peor señalizadas
de España (véase la que está a la vuelta de una esquina, o la que
tiene delante zona azul para aparcar coches, o un árbol, un cubo de
basura, un árbol, etc).
Asso di Picche.
Local que ha inventado un nuevo tipo de bevanda,
el “moijto”. Más difícil de pronunciar, pero con el mismo sabor
de siempre.
Entramos
a Sì, un
altro supermercato italiano.
![]() |
| Manos. No soy capaz de ver otra cosa |
![]() |
| "Mini" colección de productos kinder. Ahora, si puedes, elige solo uno |
![]() |
| Diferentes tipos de arroces "a la sartén y listo". Aquí la pasta no se ve, pero arroces, los que quieras |
![]() |
| Variedad, es lo que se lleva en Italia |
Me
compro un cuaderno, que aquí sí que los hay pequeños, y así dejo
el súper chulo de Conad
para otro viaje, no para éste que, mal que me pese, está “a
punto” de terminar.
Ritorniamo a casa por Via Trieste
fino a Via Lepanto, per arrivare al sottopassaggio e girare a
sinistra, fino a Via Simoncini.
Al subir, nos espera la comida a medio hacer, con aperitivo pronto
para amenizar la espera.
Hoy
tenemos chitarrine (fatto
a mano pero cortados con la
máquina) con salsa di pomodoro e polpetini.
La
mamma se echa un rato, y yo me salgo (como de costumbre) a la terraza
(que a estas horas ya está en sombra) per scrivere un po.
A ver si es verdad,
y por fin me cojo. A fuerza de repetírmelo, algún día se cumplirá.
Digo yo.
La
mamma se levanta, y compartimos un yogurt freddo e spumoso
con millegoglie d'Italia con delicata finitura all'albicocca.
Tanto
caminar me fa male.
Sí, me han salido ampollas en los pies.
Mientras
la mamma e io siamo di chiacchiera, arriva Fabrizio.
Está “desesperrado”, porque para venir aquí ha dejado a Penny
en Martinsicuro.
Para cenar tenemos
huevo cocido, tomate natural con albahaca, cortada a mano porque si
no se oxida, y patata cocida. Y mayonesa, sal, y aceite para aliñarlo
todo.
Dopo di mangiare e molto
chiacchierare (come
sempre), arriva il
caffè. Hoy lo tomo solo, sin
nada.
“Dai, Barbara, aiuta con il
cornetto. Io tutto non posso. Dai! È di cioccolato!”,
me dice Fabrizio.
Va beeeeeene.
“Ho queste piccolo pezzo di
crostata, ti sta aspetando. Lo vuoi?”,
me dice Angelina.
Ok, va
bene. Termino tomando el café
“acompañado”.
Se va
Fabrizio, y salimos
fuera. No corre el aire, y se está de vicio.
Rato
de chiacchierare
mientras yo escribo, y a las 00:00h nos despedimos de Zia
Angelina.
La mamma se va dormire, io, invece,
escribo un rato.
A las
00:30h, ahora sí, vado a dormire.
A domani!























Pero el cuaderno no te lo habías comprado ya en la entrada anterior?
ResponderEliminar