¡Hola!
Quizá te parezca rara esta entrada, primero porque hace mogollón que no escribo nada, y segundo porque se va un poco del tema que quería tratar en sus inicios este blog pero...
¿Qué es, si no un viaje, la transición que intentan llevar las miles de personas que se han apuntado a éste reto?
Vale, vale. No iré tan deprisa. Empecemos entonces por el principio:
¿Qué es el Veggie Challenge?
Es un reto lanzado por ProVeg, una organización internacional preocupada por la conciencia alimentaria, inspirando y motivando a las personas a adoptar un estilo de vida más vegetal.
Ofrecen tres modelos dependiendo del punto de partida de la persona que lo acepta y de los objetivos que esta tenga: vegano, vegetariano, o días sin carne.
Ahora sí, hablemos de mí.
En mi caso he elegido seguir el reto vegetariano, utilizándolo como una excusa para conocer platos saludables, recetas, y formas de combinar ingredientes que ya utilizaba de manera habitual siempre (o casi siempre) como acompañamiento.
Porque es cierto: existen multitud de opciones y combinaciones más allá de lechuga y tofu.