martes, 31 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 31

Hoy desayuno sola tostadas con mantequilla y mermelada, sola porque nuestras maravillosas mascotas han cogido la costumbre de despertarse a las 4am, y a esas horas yo no me entero, así que es la pobre Angy a la que "le toca" dar mimos a Niebla, abrir la puerta para que vaya al baño (y cerrar cuando vuelva para no despertar a nuestros compis de piso), y bajar a Pipo de la cama para que beba, y subirle cuando termine, antes de que empiece a ladrar. Vamos, una santa. Las pocas veces que "me ha tocado a mí" (probablemente el finde de la despedida de Aina y poco más, que Angy no estaba en casa), me "acuerdo" de Pipo cuando me despierta el pobre unos 10 minutos después de dejarle en el suelo para recordarme que me olvidé de él.
En conclusión, que me voy por las ramas: hoy he paseado a Pipo y le he dado de comer, le he dejado en el salón haciendo compañía a Emi, que teletrabaja, y me he ido. El problema ha sido que en algún momento habrán abierto la puerta del pasillo, y Pipo ha aprovechado para colarse y rascar la puerta de nuestra habitación (cosa que también le encanta hacer). Total, que he desayunado sola y Angy se ha despertado cuando yo he llegado a casa de mis peques.
Allí, como viene siendo costumbre, hemos seguido a tope con los deberes, hemos parado a media mañana para tomar un bol de fruta, y con algo de suerte, el jueves ya podremos jugar, aunque no lo contaré por aquí porque HOY ES EL ÚLTIMO DÍA DEL RETO!
Para comer, por lo tanto, el plato que más me ha sorprendido (y el primero que hice) para el reto en cuestión, aunque esta vez la encargada de emplatarlo, ha sido Angy (y tiene mucho mejor pinta que las otras veces que lo he hecho yo). Además lo acompañamos con unas patatas asadas en el horno:


Y poco más que añadir, la tarde la he pasado terminando este vídeo, que he tenido que rehacer porque el programa actualizado no me deja guardar en el formato que quiero, lo que convierte el vídeo en un archivo súper pesado, y la versión sin actualizar me deja hacer lo que me da la gana. Y eso hago:


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Conclusiones del Veggie Challenge:
Es mucho más sencillo de lo que me imaginaba, aunque sin estar acostumbrado es difícil no caer en lo fácil de un huevo frito o un pescado con patatas como plato principal.
Pero estoy contenta: no he conocido tantas recetas como esperaba y aún así me quedo con ganas de cocinar (puede que sea el efecto de la cuarentena, todo hay que decirlo).
No he echado de menos la carne (en ninguna de sus formas). Supongo que lo complicado será convertirlo en lo habitual, pero aunque me encantaría proponérmelo algún día (por contaminación, salud, maltrato y explotación animal, etc), creo que aún no es mi momento.
Aún así, mi auto propuesta es reducir al mínimo el consumo de carne, y Angy está conmigo.

lunes, 30 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 30

Hoy para desayunar, probamos a descongelar unas "arepitas" de focaccia con mermalada. Están ¡de vicio! Apuntamos como buena idea (y buena receta) para repetir en más ocasiones (aunque nos quedan aun unas cuantas congeladas).
En casa de los rubios, mañana caótica. Queda muy poco para la semana santa y el pequeño está un poco estresado porque le quedan muchos deberes, aunque han llegado las notas, y son estupendas. Aun así, seguimos haciendo deberes, que así cuando llegue de verdad la semana santa, el tiempo que esté yo en su casa, lo podremos pasar jugando y haciendo manualidades... ¡lo que más nos gusta!
Cuando llego a casa, me espera Angy en casa con sorpresa (como viene siendo habitual): Macarrones con tomate, pimiento, setas shiitake y queso derretido por encima.


El caso es que las ha especiado tan bien, que incluso recuerda (un poco), al sabor del chorizo, solo que este ¡no repite!
De postre  nos pimplamos unas señoras tortitas con nutella.


La tarde la pasamos en diferentes proyectos en el ordenador. El mío, la receta de las tortitas en vídeo rápido. Aún queda colocar el audio, para lo que necesito la ayuda de Angy (experta en sonidos perfectos para cualquier tontería), y cuando me contesta que "hoy no, mañana" me doy cuenta de la hora que es y lo tarde que se ha hecho, así que, como ella está con sus cosas y yo sin sonido no puedo seguir (no sería lo mismo), me pongo con la cena:
Arepas con la mantequilla de ajo y perejil, queso, y empanadillas caseras rellenas, una de salsa de queso de cabra, y otra de atún y tomate. Sí, son azules.




Resulta que hace tiempo hice masa de colores con los rubios, y congelé lo que no usamos. Pues sobró la "menos apetecible", así que por dentro, la masa es azul.

domingo, 29 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 29

Ya es de nuevo domingo, y aunque habíamos pensado tomar unas tortitas, las dejamos para la merienda y nos tomamos un rico porridge, aunque esta vez cocinamos un poco antes (con azúcar y canela) la manzana, y además nos lo tomamos caliente.


Pasamos el día con Netflix en la TV, viendo un programa de reformas en vehículos, que para eso es domingo.
Aun así no faltamos al aperitivo: sardinas y patatas fritas, shandy para compartir.


Algo después, para comer, arroz con tomate y caraotas negras.


De merienda, como adelantaba esta mañana, me encargo yo de hacer las tortitas.



Y de cena, para ir calentitas a la cama, terminamos el puré.
PD: Han colgado actualizado el BOE, y mi actividad laboral sigue en pie: como Eli es sanitaria, y yo cuido menores, puedo seguir desplazándome a su casa para trabajar, así que no quito el despertador, que mañana "madrugo".

sábado, 28 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 28

Hoy, para desayunar, las opciones son fáciles: de sólido, galletas de Angy, y para no variar, pues café... ¿no?
Para comer, Angy vuelve a ponerse el traje de chef, y esta vez crea una espectacular (tanto por el sabor, como por la textura, como por la forma) tortilla de calabacín, sin patata, y con cebollita morada. Riquísima. Yo me encargo de darle la vuelta y de hacer un pan para acompañarla.




"Focaccitas", o "arepas de focaccia...
Las aprovechamos, además, para cenar con queso (en mi caso) y pavo (en el de Angy).


Sí,  nos habéis pillado: viendo Netflix. ¡El claro vencedor de la cuarentena!

viernes, 27 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 27

Como no fui ni lunes ni martes con los rubios, me he ofrecido a ir hoy también. No suelo trabajar los viernes, así que aceptan con una condición: que no madrugue. Pues bien, eso hago, y en lugar de llegar a las 10, llego a y media.
Antes desayuno tranquilamente con Angy, (galletas caseras y café)  y doy un paso aun más tranquilo a Pipo.
Bol de fruta, muchos deberes, y pa' casa.
Allí me espera Angy sin saber qué comer, y con cara de convaleciente, así que preparo un arroz, y dejo que se lo tome con la mitad del atún de ayer. La otra mitad, me la sirvo yo en una ensalada, también con arroz.
Por la tarde, Angy hace unas cookies ES-PEC-TA-CU-LA-RES, enormes, y que creo que no nos durarán el finde... Nueces, chocolate...


Para cenar, me pimplo un buen bol de spaghetti con salsa de queso de cabra (cuanto más tiempo pasa en la nevera, más me pega para salsa para pasta) en la cama, junto a Angy, cansada, que no cena nada. Al final, me temo, me voy yo antes a dormir.

jueves, 26 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 26

Hoy también cuido de mis rubiales, así que desayuno en casa (sin Angy, que se encuentra algo peor, aunque no con síntomas de coronavirus), café con bebida de soja, y tostadas.
En casa de Eli, como siempre, un rato para el bol de fruta. Además, acepto su invitación (de nuevo) a comer, porque hemos llevado a Niebla al veterinario y habrá que recogerla sobre las 16h.
Ayer los rubios prepararon ramen de Naruto, siguiendo un tutorial, y me invitan a probar la sopa con fideos.


Además, tomo una ensalada con algo de atún y aceitunas negras.
Ya en casa, y es que hoy no hay foto de nada, se me ocurre partir en trocitos el atún para hacerlo en plan picoteo (como quien toma alitas de pollo), regarlo en la sartén con un poquito de zumo de limón, y acompañarlo con mayonesa. Pues bien, Angy lo mejora metiéndolo en pan de sándwich. Mmmm...

miércoles, 25 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 25

Hoy sí que toca ir a trabajar. Antes, café y tostadas, aún de pan de super. Un día de estos me lanzaré a hacer pan y guardarlo cocinado en monodosis en el congelador (¡bendito congelador, que nos entra de todo!)
Ya en casa de los rubios, a media mañana, Eli nos manda descansar "5 minutos" con un bol de fruta.
Para comer me quedo con ellos: alcachofas picantes de Álvaro. Me gustan. De postre, natillas, como Koke.
Para cenar, Angy, que se está poniendo algo pachucha se toma un yatekomo de pollo, por eso de tomar algo calentito, y yo le echo el guante a unos tallarines que compramos hace tiempo en Lidl: con curry verde, sin nada de carne. Están ricos, nos asombra mucho la forma de prepararlos, y soy capaz de tomar hasta el último fideo con palillos. ¡Bien por mí!


martes, 24 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 24

Aunque repetiremos la receta de pan de ayer, no será hoy, ya que tenemos galletas caseras. Y eso desayunamos: galletitas caseras con café.
Hoy tampoco cuido a mis rubios, así que pasamos el día como ayer. Yo solo hago un "pequeño" parón de 3h para hacer la compra. En ahorramás, hay casi de todo (menos alcohol, agua oxigenada, o leche sin lactosa), y personas con carros gigantes que paralizan las cajas entre 15 y 20 min (me pasaron algo así como 3 personas a las que vi entrar por la puerta del super cuando yo ya estaba en la cola, pero si algo tengo es paciencia). En mercadona tampoco hay productos de limpieza, pero sí leche.

Angy mientras tiró de congelador y se encargó de la comida: cuando compramos verdura, normalmente, nos pegamos "la panzá" a cortar y pesar, e intentamos hacer bolsas con "futuros purés" y sus recetas en una bolsa zip. No lo hemos hecho más de un par de veces, pero es tan tan tan cómodo, que probablemente repetiremos. Toca puré de calabaza.


De postre, nos pimplamos entre las dos la segunda tarta de queso que sobró ayer.



Por la noche, también se encarga Angy de la cena: patata asada y pimientos primero fritos y luego asados. Se hacen un poco de más, pero no nos disgusta que queden crujientitos. Además, los más grandes mantienen la textura de otras veces, cuando solo los freímos.


De postre, puddin de chía.


lunes, 23 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 23

Hoy me levanto con una noticia rara: mi peque ha pasado mala noche con fiebre, por lo que, aunque suele ponerse malo a menudo y no piensan que pueda ser "el bicho"; por precaución prefieren que me quede en casa, y si ven que evoluciona bien, vaya el miércoles. Sí, el miércoles.
Pues nada, ya me he duchado y vestido así que aprovecho para sacar a pasear a Pipo tranquilamente (no porque quiera disfrutar del paseo, que con "la que está cayendo", la verdad es que prefiero quedarme en casa. Si no porque así, tranquilamente, es la única manera que conoce ya Pipo de pasear.
Al volver, Angy ha preparado un desayuno poco común: Café con benitos. Pues venga, por qué no.
Me paso la mañana organizando los deberes de los rubios, atendiendo a un curso de domêstika sobre páginas web con WordPress, y viendo recetas de diferentes tipos de pan. Si a partir de ahora queremos que tostadas para desayunar sea una opción repetitiva, por lo menos ¡que sirva para matar el tiempo!

Para comer, probamos una de las recetas, y la tomamos con mantequilla de ajo y perejil. En mi caso, acompañando el final de mi sopa de guisantes. En el caso de Angy, las chuletas de cerdo que sobraron de hace un par de días.
La tarde la pasamos cada una en sus respectivos ordenadores con sus respectivos cursos, y terminamos la tarde-noche con una merecida sesión de serie y manta en el sofá. Y por supuesto, algo para picar: nachos con dip de guisantes (que si os fijáis, bien puede parecer guacamole).


domingo, 22 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 22

Hoy, para no variar, desayunamos tostadas y galletas. Ah, sí. Entre todas las cosas que hemos cocinado estos días, he hecho galletas y mermelada con las fresas que estaban "casi para tirar" porque se habían quedado ácidas (estaban ya cortadas y habían soltado mucho mucho jugo). Me viene bien para el postre especial de la comida de hoy.



Para no variar, nos pasamos la mañana en la cocina. Aunque la idea es mía, se pone Angy el gorro de chef y prepara lo que veis a continuación:


Unos riquísimos "calabacini" rellenos. En mi caso (el de abajo), con relleno de calabacín, salsa de tomate, champiñones, y tofu. En el caso del de Angy (el de arriba), en vez de tofu, carne picada. Los dos decorados con queso. El punto del calabacín, perfecto. Y a lo tonto, os lo creáis o no, nos zampamos medio calabacín cada una. ¡No queda ni rastro!


Un rato después, habiendo bajado un poco la comida, ¡llega el postre! Es el cumple de Sonsi, y aparte de decorar un poquito la casa, hemos decorado (y preparado) también una tarta:


De queso con mermelada casera de fresa y base de galleta (también casera, todo casero). Para coronarla (nunca mejor dicho) unas galletas personalizadas. ¡Ñam ñam! #Coronacumple
Ya que le ha pillado en cuarentena y no puede salir a celebrarlo, ¡que por lo menos en casa disfrute de un día especial!
Para cenar, Angy, ya que ha probado la fabada que ha hecho Sonsi (y, recordemos, se ha comido medio calabacín), tomará sal de frutas. Yo un colacao.

sábado, 21 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 21

Hoy, sábado 21 de Marzo, se hace una semana del estado de alarma, y "ya tocaba" una comida familiar. Mi madre tuvo una idea estupenda: Oye chicas, ¿y si nos juntamos un día a cocinar y comer todas juntas?
Pues lo que parecía imposible porque nadie decía fecha concreta, se hizo realidad: hemos quedado a cocinar y comer, conexión Moralzarzal-Madrid-Galapagar-Gijón, y no se nos ha dado nada mal.
No se puede contar, pues ha sido largo, pero aquí van las fotos del proceso:


Arriba, Marta; a la derecha muy muy muy chiquitita (porque hicimos nosotras la captura de pantalla), yo; abajo a la izquierda, la mamma; abajo a la derecha, Giulia. Cada una con sus gnocchi, antes de cocinarlos.


Aunque hay quien sale más o menos favorecida (ejem ejem), es LA foto en la que salimos todos comiendo juntos (parejas incluidas). Lo dicho, ¡comilona en familia!


"Tras las cámaras"


Y por último, los nuestros. En nuestro caso salen marrones porque utilizamos harina integral, y he de decir que, aunque no los había probado nunca antes, están igual de buenos ¡y repetiremos!
De postre nos terminamos la crema de limón, que como es el final, le añade Angy un poco de leche (para dejar lo mínimo posible), y sale una especie de batido de lo más rico.


A lo tonto hemos aguantado 5h y media todas juntas, y aplaudido (más bien escuchado aplaudir) a los vecinos de Marta, y pitar a los autobuses de Gijón. La magia del internet.
Con Julia y mami aguanto otras 3h más, que se pasan volando.
Sorprendentemente, seguimos con hambre, así que Angy calienta el trocito que quedaba aún (ya cocinado) de focaccia en la tostadora, y yo me encargo de pasar el tomate y el ajito. Nos vamos directas a dormir y mañana es domingo, así que esta vez el aliento no será un problema.



De postre, nos permitimos probar parte de lo que será mañana la tarta de la cumpleañera, por lo que no desvelaré aún el sabor. Solo diré que ¡ya tengo ganas de que sea mañana!

viernes, 20 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 20

Como ya adelanté ayer, hoy nos toca desayunar focaccia casera, y además me animo a acompañarlo con puddin (bebida de soja, semillas de chía y plátano).




Pasamos, a lo tonto, la "mañana" cocinando. Comemos tarde, pero comemos bien. Angy se hace costillas de cerdo y patatas, pero las hace por separado, así que me uno a las patatas, pero descongelo una hamburguesa de judías. Esta vez, como no tenemos pan de hamburguesa, la tomo con cuchillo y tenedor, con una loncha de queso por encima.
Me gustó más la última vez, cuando conseguí que quedase crujiente, pero las patatas (al horno) están tan ricas ¡que me da igual!


La disposición de las patatas tiene su por qué: Angy me dijo "oye, pero sirve un par de patatas", y puse tres. Quedaron tan "monas" que coloqué un par más e hice la foto. Aunque, que no os engañe, que al final me tomé un plato normal ¡con muuuuchas más patatas!
Para cenar, ya que pasamos la tarde cocinando (no puedo adelantar qué), tiramos de tupper, y nos comemos unas lentejas (pocas, que hay que dormir). De postre, de nuevo crema de limón. ¡Para bajar las legumbres!

jueves, 19 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 19

Hoy desayunamos café con tostadas, pero no hay foto.
Paso la mañana con los rubios, y me ofrecen quedarme a comer, pero tomarán lentejas (Angy me mandó un bote gigante para ellos, porque no calculó y salieron mogollón), y además es el día del padre. No tengo problema en pasarlo con ellos, pero creo que cualquier otro día "pegará" más que esté yo por allí, que además comen los cuatro juntos.
Ya en casa me caliento el tupper que había llevado (antes de darme cuenta del día que era) a casa de los rubios: Arroz con brócoli. Puede parecer soso, porque no le he echado ninguna salsa, pero cuando el brócoli está al dente, sabe delicioso.


Además aprovecho para deleitar a Angy con un postre sencillo y riquísimo, que le encanta: Crema de limón.


La tarde la paso un poco en el ordenador (haciendo de profe), otro rato en la cocina. Esta vez sorprendo yo a Angy: hoy cenamos focaccia casera.
La mía, con queso rallado y queso de cabra; la suya, con pavo y queso rallado.


He hecho tal cantidad que nos da para cocinar la última porción mañana, y tomarla recién hecha para desayunar. ¡Pero eso ya será mañana!

miércoles, 18 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 18

La vida sigue, y me siento afortunada porque, aunque nuestra rutina ha cambiado, puedo seguir casi casi con la mía: salgo de casa, cojo el coche, llego a casa de mis peques, estoy con ellos haciendo deberes, nos lavamos 20 veces las manos, tosemos tapándonos con el codo, me despido, cojo el coche y, sin cruzarme en ese trayecto con nadie, vuelvo a casa.
Hoy he desayunado Café con bebida de soja y un puddin que dejé "haciéndose" ayer en la nevera. He visto mil recetas, y una me pareció la más sencilla de todas: coges semillas de chía, las echas en un vaso de leche vegetal, y dejas que se hidrate. Al hacerlo, libera una "gelatina", y puedes tomarte (dependiendo de la proporción de semillas) el postre a cucharadas. En mi caso quedó demasiado líquido, así que cuando vuelva a hacerlo, probaré de nuevo con la versión anterior, en la que llevaba, además, plátano.
Para comer, cuando llego a casa, me espera Angy con unas lentejas vegetarianas. Que no es difícil, pero precisamente Angy siempre le ha echado chorizo, y la verdad es que me hace especial ilusión (¡además que están riquísimas!).


De postre, fresas, que están empezando a quedar demasiado ácidas, pero tenemos tantas que no nos da para "gastarlas". ¡A ver qué inventamos!
A lo tonto he pasado la tarde haciendo de profe, organizando las tareas que han enviado a mis rubios sus profes "de verdad" y se me hace tarde, así que para cenar, lo que me sobró de puddin esta mañana, y unos trocitos de queso parmesano (que aún lo tengo en el tupper, y no se ha puesto malo: ¡es el mejor snack del mundo!).

martes, 17 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 17

Hoy desayunamos café y bizcocho de fresa. Toca terminarlo, pero no nos vamos a quejar. La próxima vez intentaremos utilizar la misma receta cambiando la fruta. Quizá con plátano...


Vuelvo a casa de mis rubios, y tras una mañana llena de deberes y una pausa para un poco de fruta, toca comer algo. Ellos toman tallarines a la bolognesa, yo los tomo sin nada, y tiro de tupper: toca de nuevo sopa de guisantes.


De postre, un poco más de fruta: fresas, para no variar.
Vuelvo a casa sin incidencias (voy provista, por si acaso, de certificado y contrato de trabajo, y contrato de alquiler por si me obligan a ir a Moral, que es donde pone en ambos casos), y me espera Angy con su comida, habiendo hecho de más para que tenga mi tupper también mañana (que ya escribiré de qué se trata).
Para cenar, un clásico (ahora sí): nachos con tomate, guacamole, queso y frijoles.