sábado, 21 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 21

Hoy, sábado 21 de Marzo, se hace una semana del estado de alarma, y "ya tocaba" una comida familiar. Mi madre tuvo una idea estupenda: Oye chicas, ¿y si nos juntamos un día a cocinar y comer todas juntas?
Pues lo que parecía imposible porque nadie decía fecha concreta, se hizo realidad: hemos quedado a cocinar y comer, conexión Moralzarzal-Madrid-Galapagar-Gijón, y no se nos ha dado nada mal.
No se puede contar, pues ha sido largo, pero aquí van las fotos del proceso:


Arriba, Marta; a la derecha muy muy muy chiquitita (porque hicimos nosotras la captura de pantalla), yo; abajo a la izquierda, la mamma; abajo a la derecha, Giulia. Cada una con sus gnocchi, antes de cocinarlos.


Aunque hay quien sale más o menos favorecida (ejem ejem), es LA foto en la que salimos todos comiendo juntos (parejas incluidas). Lo dicho, ¡comilona en familia!


"Tras las cámaras"


Y por último, los nuestros. En nuestro caso salen marrones porque utilizamos harina integral, y he de decir que, aunque no los había probado nunca antes, están igual de buenos ¡y repetiremos!
De postre nos terminamos la crema de limón, que como es el final, le añade Angy un poco de leche (para dejar lo mínimo posible), y sale una especie de batido de lo más rico.


A lo tonto hemos aguantado 5h y media todas juntas, y aplaudido (más bien escuchado aplaudir) a los vecinos de Marta, y pitar a los autobuses de Gijón. La magia del internet.
Con Julia y mami aguanto otras 3h más, que se pasan volando.
Sorprendentemente, seguimos con hambre, así que Angy calienta el trocito que quedaba aún (ya cocinado) de focaccia en la tostadora, y yo me encargo de pasar el tomate y el ajito. Nos vamos directas a dormir y mañana es domingo, así que esta vez el aliento no será un problema.



De postre, nos permitimos probar parte de lo que será mañana la tarta de la cumpleañera, por lo que no desvelaré aún el sabor. Solo diré que ¡ya tengo ganas de que sea mañana!

viernes, 20 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 20

Como ya adelanté ayer, hoy nos toca desayunar focaccia casera, y además me animo a acompañarlo con puddin (bebida de soja, semillas de chía y plátano).




Pasamos, a lo tonto, la "mañana" cocinando. Comemos tarde, pero comemos bien. Angy se hace costillas de cerdo y patatas, pero las hace por separado, así que me uno a las patatas, pero descongelo una hamburguesa de judías. Esta vez, como no tenemos pan de hamburguesa, la tomo con cuchillo y tenedor, con una loncha de queso por encima.
Me gustó más la última vez, cuando conseguí que quedase crujiente, pero las patatas (al horno) están tan ricas ¡que me da igual!


La disposición de las patatas tiene su por qué: Angy me dijo "oye, pero sirve un par de patatas", y puse tres. Quedaron tan "monas" que coloqué un par más e hice la foto. Aunque, que no os engañe, que al final me tomé un plato normal ¡con muuuuchas más patatas!
Para cenar, ya que pasamos la tarde cocinando (no puedo adelantar qué), tiramos de tupper, y nos comemos unas lentejas (pocas, que hay que dormir). De postre, de nuevo crema de limón. ¡Para bajar las legumbres!

jueves, 19 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 19

Hoy desayunamos café con tostadas, pero no hay foto.
Paso la mañana con los rubios, y me ofrecen quedarme a comer, pero tomarán lentejas (Angy me mandó un bote gigante para ellos, porque no calculó y salieron mogollón), y además es el día del padre. No tengo problema en pasarlo con ellos, pero creo que cualquier otro día "pegará" más que esté yo por allí, que además comen los cuatro juntos.
Ya en casa me caliento el tupper que había llevado (antes de darme cuenta del día que era) a casa de los rubios: Arroz con brócoli. Puede parecer soso, porque no le he echado ninguna salsa, pero cuando el brócoli está al dente, sabe delicioso.


Además aprovecho para deleitar a Angy con un postre sencillo y riquísimo, que le encanta: Crema de limón.


La tarde la paso un poco en el ordenador (haciendo de profe), otro rato en la cocina. Esta vez sorprendo yo a Angy: hoy cenamos focaccia casera.
La mía, con queso rallado y queso de cabra; la suya, con pavo y queso rallado.


He hecho tal cantidad que nos da para cocinar la última porción mañana, y tomarla recién hecha para desayunar. ¡Pero eso ya será mañana!

miércoles, 18 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 18

La vida sigue, y me siento afortunada porque, aunque nuestra rutina ha cambiado, puedo seguir casi casi con la mía: salgo de casa, cojo el coche, llego a casa de mis peques, estoy con ellos haciendo deberes, nos lavamos 20 veces las manos, tosemos tapándonos con el codo, me despido, cojo el coche y, sin cruzarme en ese trayecto con nadie, vuelvo a casa.
Hoy he desayunado Café con bebida de soja y un puddin que dejé "haciéndose" ayer en la nevera. He visto mil recetas, y una me pareció la más sencilla de todas: coges semillas de chía, las echas en un vaso de leche vegetal, y dejas que se hidrate. Al hacerlo, libera una "gelatina", y puedes tomarte (dependiendo de la proporción de semillas) el postre a cucharadas. En mi caso quedó demasiado líquido, así que cuando vuelva a hacerlo, probaré de nuevo con la versión anterior, en la que llevaba, además, plátano.
Para comer, cuando llego a casa, me espera Angy con unas lentejas vegetarianas. Que no es difícil, pero precisamente Angy siempre le ha echado chorizo, y la verdad es que me hace especial ilusión (¡además que están riquísimas!).


De postre, fresas, que están empezando a quedar demasiado ácidas, pero tenemos tantas que no nos da para "gastarlas". ¡A ver qué inventamos!
A lo tonto he pasado la tarde haciendo de profe, organizando las tareas que han enviado a mis rubios sus profes "de verdad" y se me hace tarde, así que para cenar, lo que me sobró de puddin esta mañana, y unos trocitos de queso parmesano (que aún lo tengo en el tupper, y no se ha puesto malo: ¡es el mejor snack del mundo!).

martes, 17 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 17

Hoy desayunamos café y bizcocho de fresa. Toca terminarlo, pero no nos vamos a quejar. La próxima vez intentaremos utilizar la misma receta cambiando la fruta. Quizá con plátano...


Vuelvo a casa de mis rubios, y tras una mañana llena de deberes y una pausa para un poco de fruta, toca comer algo. Ellos toman tallarines a la bolognesa, yo los tomo sin nada, y tiro de tupper: toca de nuevo sopa de guisantes.


De postre, un poco más de fruta: fresas, para no variar.
Vuelvo a casa sin incidencias (voy provista, por si acaso, de certificado y contrato de trabajo, y contrato de alquiler por si me obligan a ir a Moral, que es donde pone en ambos casos), y me espera Angy con su comida, habiendo hecho de más para que tenga mi tupper también mañana (que ya escribiré de qué se trata).
Para cenar, un clásico (ahora sí): nachos con tomate, guacamole, queso y frijoles.


lunes, 16 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 16

Primer día de estado de alerta, y tengo que salir de casa por trabajo. Antes de ir, y aunque a Angy le cuesta un poco levantarse, desayunamos juntas (aunque no lo mismo). En mi caso la tapa del pan árabe de la cena de ayer, que quedó finita, perfecta para unas tostadas, con aguacate (y aún queda, no sabemos si haremos mousse de chocolate, que también tenemos plátanos, o quizá un bizcocho).
Con los rubios toca mañana de "ponerse al día con los deberes", y organizar la semana. No les gusta demasiado la idea de que el patio ya no pueda pasarse dando patadas al balón, pero son pacientes. Me invitan a comer, pero tienen arroz con filete, así que, como no he contado con ello y no he traído mi plato vegetariano, lo dejo para la próxima (que será mañana).
Aunque en España solemos tomar los tortellini con salsa, como los macarrones, en algunas zonas de Italia lo toman en sopa. Y como no tengo sopa, pero sí un puré de calabacín, pruebo a añadírselo a la pasta rellena de setas. No tengo foto, pero la mezcla estaba bien rica. Sobre todo con el toque final de parmesano.
Para cenar, aunque inicialmente habíamos hablado de prepararnos unos nachos con guacamole, queso, tomate y frijoles (eso es, como los del Van Gogh), nos decantamos por un sándwich de queso (en mi caso), y pavo (en el caso de Angy), que se prepara más fácil y rápido.


domingo, 15 de marzo de 2020

Veggie Challenge: Día 15

Como bueno domingo que se precie, hoy toca mimarse un poco.
Tenemos acumulación excesiva de fruta y verdura por todos lados, y algo a lo que no me he acostumbrado aún es a usarla toda consiguiendo evitar que se ponga mala.
El desayuno de hoy, por ello, es el siguiente: café con bebida de soja, smoothie de pera (a puntito de caramelo), naranja y plátano, y bizcocho casero de fresas.


Para comer, decidimos darnos un gusto y abrir una botella de sidra, que con la rutina normal nunca se da la ocasión, pero ahora no hay ningún lado al que ir después, así que eso hacemos. Además, en nuestra frutería sigue habiendo de todo, y Angy se hizo hace un par de días con un puñadito de pimientos del padrón. ¡Del norte a Madrid sin contagiar a nadie por el camino!


Para cenar me termino la ensalada griega con tofu feta, y de postre unas fresas con yogur de soja. Sí, nos volvimos locas de nuevo y volvimos a comprar fresas. ¡A ver cuánto nos duran esta vez!