viernes, 28 de agosto de 2015

Día 27

Hoy sí que me levanto pronto. A las 8:55h estoy ya desayunando un café (porque no puedo mantener los ojos abiertos) con un cornetto e mezzo. El medio es tipo milefoglie, los dos de cioccolato.


Nos vestimos para ir al mare, pero antes vamos al estanco, a comprar filtros y papel. Guío yo.

jueves, 27 de agosto de 2015

Día 26

Hoy arriba antes que ayer, pero algo más tarde que antes de ayer. A las 9:20h. Día de mercado.
Desayuno milka con i biscotti. 4, para ser exactos.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Día 25

Me levanto una hora más tarde que ayer, a las 9:55h, y esta vez, de desayuno me espera mi milka con i biscotti.
Nos vestimos y preparamos para ir a la playa, y nada más llegar toca darse un baño. Ha vuelto el calor, aunque, grazie a dio, no con tanta fuerza como a principios de Agosto.

martes, 25 de agosto de 2015

Día 24

Arriba a las 9. Para desayunar, milka con un suizo. Absorbe toda la leche, así que no bebo milka, lo mangio.
Rumbo a la spiaggia, hoy en bicicleta. Y mucho mejor, no se tarda nada en llegar, y en el Spinnaker hay parking de bicis, así que “apañao'”.
Un paio di ore al mare, e ritorniamo a casa.
Hoy tenemos menestra, pero de ceci (garbanzos). Pasta e ceci.

lunes, 24 de agosto de 2015

Día 23

Me despierto a las 9h, pero me levanto a las 10h.
Al ir hacia la cocina, me encuentro con Angelina, que hoy lleva diadema en lugar de una pinza, porque ya no hace tanto calor. Como está oscuro, me dice que “c'è buio”, y como no lo entiendo, me da una clase de expresiones italianas en la oscuridad.
Vamos a la cocina, y yo desayuno en dos tandas, porque por un lado tengo el cioccolato milka, que no lo toma nadie más que yo, y por otro lado está haciendo café y solamente quedo yo por desayunar.
Así que primero milka con medio suizo, y luego café con leche y nada más. Para terminar de “amanecer”.

domingo, 23 de agosto de 2015

Día 22

Arriba a las 10:20h. Me levanto a duras penas, para cargarme de energía desayunando cioccolato milka con mezzo suizo e un cornetto, también de chocolate, senza corno.


Al terminar, dejamos las toallas y los bañadores en casa, porque hoy hay ganas de pasear, no de tumbarnos a cocernos al sol.
Salimos rumbo a “aun no sabemos donde”, callejeando, y acabamos dirigiéndonos al puerto. Se puede entrar si eres peatón, bicis se supone que no, y coches solo los autorizados.