Me despierto a las
9h, pero me levanto a las 10h.
Al ir
hacia la cocina, me encuentro con Angelina,
que hoy lleva diadema en lugar de una pinza, porque ya no hace tanto
calor. Como está oscuro, me dice que “c'è buio”,
y como no lo entiendo, me da una clase de expresiones italianas en la
oscuridad.
Vamos
a la cocina, y yo desayuno en dos tandas, porque por un lado tengo el
cioccolato milka, que
no lo toma nadie más que yo, y por otro lado está haciendo café y
solamente quedo yo por desayunar.
Así que primero
milka con medio suizo, y luego café con leche y nada más. Para
terminar de “amanecer”.