domingo, 23 de agosto de 2015

Día 22

Arriba a las 10:20h. Me levanto a duras penas, para cargarme de energía desayunando cioccolato milka con mezzo suizo e un cornetto, también de chocolate, senza corno.


Al terminar, dejamos las toallas y los bañadores en casa, porque hoy hay ganas de pasear, no de tumbarnos a cocernos al sol.
Salimos rumbo a “aun no sabemos donde”, callejeando, y acabamos dirigiéndonos al puerto. Se puede entrar si eres peatón, bicis se supone que no, y coches solo los autorizados.

Nos perdemos, eso sí, un buen día de playa





Se está tranquilo. Súper tranquilo. Llegamos hasta el faro (o “farito”), y nos damos cuenta de que hay poca gente, y ni una sola mujer. Son todo hombres.




Salimos del puerto, tras un rato sentadas absorbiendo tranquilidad. Seguimos por el lungomare hasta que a nuestra izquierda reconocemos un parque. El día que caminamos por Via Trieste hasta el infinito, giramos por aquí, para volver a casa por el lungomare.

Básicamente es un "prohibido entrar con perro, pero, ya que sabemos que entrarán, por lo menos hazte cargo de sus cacas"
Hago foto a la chiesa di Giulianova, porque es tan moderna que me recuerda a la iglesia moderna del SimCity.


También foto a esta señal, que me llama la atención:
“Un gesto de cortesía. Invitamos a dejar disponible éste espacio a las mujeres embarazadas, y a las que acaban de dar a luz (nuevas madres). Ciudad de Giulianova”.


Como es una “invitación”, no todo el mundo la respeta. Pero bueno, ahí queda.
Por lo tanto existen:
-Zona amarilla para minusválidos, y para carga y descarga.
-Zona blanca: estrecha para motos, amplia para coches. Estos segundos, deben poner la hora a la que lleguen en la ruleta que todo italiano tiene (al igual que en Holanda), y permanecer el máximo que permita la zona.
-Zona azul para coches, pero pagando (como en España).
-Y por último Zona rosa para donne in dolce attesa (en dulce espera) ed a le neomamme (nuevas mamás).
En resumen, todo un arcoiris (arcobaleno) de “linee stradale”.
La parada del autobús, que solo opera en verano (estate), bastante menos visible si no estás acostumbrado, que las paradas peor señalizadas de España (véase la que está a la vuelta de una esquina, o la que tiene delante zona azul para aparcar coches, o un árbol, un cubo de basura, un árbol, etc).


Asso di Picche. Local que ha inventado un nuevo tipo de bevanda, el “moijto”. Más difícil de pronunciar, pero con el mismo sabor de siempre.


Entramos a , un altro supermercato italiano.

Manos. No soy capaz de ver otra cosa

"Mini" colección de productos kinder. Ahora, si puedes, elige solo uno

Diferentes tipos de arroces "a la sartén y listo". Aquí la pasta no se ve, pero arroces, los que quieras

Variedad, es lo que se lleva en Italia

Me compro un cuaderno, que aquí sí que los hay pequeños, y así dejo el súper chulo de Conad para otro viaje, no para éste que, mal que me pese, está “a punto” de terminar.
Ritorniamo a casa por Via Trieste fino a Via Lepanto, per arrivare al sottopassaggio e girare a sinistra, fino a Via Simoncini. Al subir, nos espera la comida a medio hacer, con aperitivo pronto para amenizar la espera.
Hoy tenemos chitarrine (fatto a mano pero cortados con la máquina) con salsa di pomodoro e polpetini.


La mamma se echa un rato, y yo me salgo (como de costumbre) a la terraza (que a estas horas ya está en sombra) per scrivere un po.
A ver si es verdad, y por fin me cojo. A fuerza de repetírmelo, algún día se cumplirá. Digo yo.
La mamma se levanta, y compartimos un yogurt freddo e spumoso con millegoglie d'Italia con delicata finitura all'albicocca.


Tanto caminar me fa male. Sí, me han salido ampollas en los pies.


Mientras la mamma e io siamo di chiacchiera, arriva Fabrizio. Está “desesperrado”, porque para venir aquí ha dejado a Penny en Martinsicuro.
Para cenar tenemos huevo cocido, tomate natural con albahaca, cortada a mano porque si no se oxida, y patata cocida. Y mayonesa, sal, y aceite para aliñarlo todo.
Dopo di mangiare e molto chiacchierare (come sempre), arriva il caffè. Hoy lo tomo solo, sin nada.
Dai, Barbara, aiuta con il cornetto. Io tutto non posso. Dai! È di cioccolato!”, me dice Fabrizio.
Va beeeeeene.
Ho queste piccolo pezzo di crostata, ti sta aspetando. Lo vuoi?”, me dice Angelina.
Ok, va bene. Termino tomando el café “acompañado”.


Se va Fabrizio, y salimos fuera. No corre el aire, y se está de vicio.


Rato de chiacchierare mientras yo escribo, y a las 00:00h nos despedimos de Zia Angelina.
La mamma se va dormire, io, invece, escribo un rato.

A las 00:30h, ahora sí, vado a dormire. A domani!

1 comentario: