A las 9 me despiertan las campanas de la iglesia. Abro un ojo y veo
de pie a la mamma. No sale de la habitación porque Alfonso
e Rita siguen durmiendo. Tenemos que esperar a que suene la
persiana del salón, señal de que están despiertos. Me quedo en la
cama hasta las 10:30h.
Me levanto, que ya no está la mamma, y voy a desayunar. Sí,
justo, eso mismo. Cacao, leche, azúcar, y corn flakes.
Termino y salgo a la terraza. Tengo que esperar para ducharme porque
está Alfonso en el baño.
Termina y entro yo. Me ducho y recojo todo.
Me olvido del champú, me lo dice la mamma, que todo lo
registra y lo recoge.
También encuentra mi pen drive azul debajo de la cama. Quién sabe
cómo llegó allí, si no lo he utilizado...
Salgo a la terraza, un rato de chiacchierare, y entro de nuevo
al salón, para escribir el cuaderno.