Hoy desayunamos cornetto al cioccolato con el café, en el
comedor.
Me acuerdo y salgo a la terraza para hacer una foto al giardino, el bar-restaurante-karaoke en el que desafinaban tanto ayer.
Para comer, tendremos pasta fresca. Hay que celebrar en condiciones
Ferragosto. Yo, por mi parte, me encargo de documentarlo todo.
Arriva Fabrizio con Penny, para comer con nosotros en éste
día familiar. Se mete conmigo por documentar y dejar a la sua
mamma trabajar, pero por otro lado dice que haré famosa la
cucina di Angelina.
Hacemos un pequeño antipasto spagnolo, con aquello que trajo
la mamma de España: chorizo, queso, y un poco de parmigiano
que se ha colao'.
Llega la comida: Tagliatele … …
Tras comer, nos echamos un rato en la cama, y se nos junta Penny.
Hace calor, y Penny sabe que en la habitación es donde mejor
se está.
Hora del café, y la mamma, Penny, e io andiamo al comedor.
Tomaremos pastelitos con el café, y mejor que no quede ninguno,
porque si queda, nos tocará tomarlos a la hora de cenar, o después
de cenar. O mañana a la hora de desayunar.
Tras el café, y un rato de jugar, Fabrizio e Penny se van.
Quedamos en vernos mañana a las 12:15h, cuando venga a recogernos
para ir a la comida de primos. Cugini-pranzo.
Como no hacemos nada porque es día festivo, de descanso, de pasar en
casa, a parte de mucho chiacchierare, aprovecho para poner (un
poco) mi blog en orden.
Un par de horas después, llega la hora de la cena. Mozzarella,
pomodoro, e torta rustica (bechamel, uova, latte, formaggi).
Tras la cena, una sobremesa con los pastelitos de la comida, y un
bicchiere di limoncelo. Sirvo yo, y me paso. Me ponen vasos
medianos, y no sé medir. Pero bueno, poco a poco. El vaso me dura 20
minutos.
Salgo a la terraza, que hace buena noche, para seguir con el blog. La
mesa de la terraza da casi casi a la ventana del baño, y escucho un
grillo.
Primero pienso que suena más porque quizá haga eco, pero luego
descubro que, efectivamente, hay un grillo dentro. Eso sería lo que
oía yo por las noches, que me parecía que estaba en casa.
Se lo cuento a la mamma, pero me dice que qué le vamos a
hacer. La verdad es que yo no tengo problema, duermo aun con una
excavadora trabajando al lado, así que...
Aun así, se lo decimos a Angelina, y se lleva las manos a la
cabeza. ¿Cómo puede ser? Si estamos en un segundo... En los muchos
años que llevan ellos aquí, nunca había pasado. ¿A ver si lo
traemos nosotras de la playa? ¡Pero qué desgraciado! Tenemos un
ocupa, ¿nos dejará dormir? Angelina lo siente por nosotras,
dice que si queremos llama a Tonino para que revise dónde
está. Nosotras reímos. Zia, non c'è problema, e un grillo, non
fa niente. Ya, pero, nos dice, no quiero que no podáis dormir.
La mamma, astuta, le cuenta que, con el bicchiere que
he servido de limoncelo, ¡dormimos seguro!
¡Menuda aventura! Lo único que sacamos en claro de la aventura del
grillo, es que sigue allí. Cerramos las ventanas de la
habitación, abrimos la persiana del baño, y cruzamos los dedos para
que salga il grillo. En algún momento.
Nos metemos en la cocina porque fuera hace más bien frío.
Vemos un programa de un cantante italiano bastante conocido (al menos
aquí), un altro rato di chiacchierare (qué poco nos
gusta hablar aquí en Italia), e a dormire.
A domani!











Ale, ya me he leído todo. Que no han sido solo 3 entradas, me he leído desde el día 10 que o había nada. Ya sabes que si yo estuviera allí ése grillo tendría que abandonar la casa XD
ResponderEliminarBueno, que me gusta mucho que escribas y te lo pases tan bien y practiques tanto italiano.
Sigue así princesa!
Nos vemos pronto! :)
EliminarBesitos!
Pd: el grillo te ha leído y no ha vuelto a decir ni mú (ni cri-cri)