Hoy nos despertamos un poco más pronto, a las 9:30h, y en el
comedor, como desayuno, tenemos la mamma e io unos apetitosos
cornetti alla crema. Junto con el café, fanno la colazione
italiana por excelencia.
Al terminar, cogemos unas uvas, una botella de agua congelada, y
ponemos rumbo a la playa.
Al llegar, un baño de unos 40 minutos. El agua está más revuelta
que otras veces, y un poco más fresca por arriba que por debajo.
Hablamos de todo un poco, y nos vamos a las tumbonas. Yo una hora a
la sombra, la mamma al sol vuelta y vuelta. A éste paso ella
será negra, y yo me quedaré blanca como la nieve.
Acabamos las uvas, y de nuevo al mare. Al salir, tras otros 40
minutos, nos damos una ducha fría.
A secarse, y de vuelta a casa.
Mesa puesta en el comedor, come pranzo abbiamo insatala fredda di
pasta, mozzarella, uova, pomodoro, olio, sale, e peperoni grigliate.
Finiamo, y a las 15:32h aparece un técnico para el
frigorífico. Después de llamar y rellamar al de ayer. Porque lo que
es él, nunca llamó.
Tras 30 minutos toqueteando, llega a la misma conclusión que quello
di ieri. Se puede usar, porque enfriar enfría, pero si vemos que
deja de funcionar, habrá que cambiarlo. Qué listo.
De momento el agua en el congelador parece que enfría, y en la
nevera hace la temperatura suficiente para que los alimentos no se
pongan malos, así que, al menos de momento, podemos decir que
nuestro daewoo sigue vivo.
Antes de que se vaya el técnico (hoy no me quedo para ver qué pasa)
me echo un rato, porque la verdad, éste calor me da bastante sueño.
Duermo como unos 20 minutos, y viene la mamma a decirme que,
si quiero, tengo ya el café listo para tomar. Y el técnico ya no
está, así que por lo visto es tan normal ofrecer el café, como
decir que no.
Tras el café, me doy una ducha. Necesito refrescarme y echarme el
after sun, porque me ha dado bien la alergia. Y después de mí, la
mamma, que el aftersun además, mantiene el bronceado. Lo que yo
diga, la mamma volverá negra a Madrid.
Volvemos a la cocina, y hablamos de ir o no ir a la playa. Yo
prefiero quedarme en casa para que mi piel descanse de tanto “sol”
y vuelva a su estado general, pero la mamma me dice que ella
sí que va a la playa, que quiere aprovechar bien el sol.
Cuando la mamma è pronta para marchar a la playa, Angelina
nos dice que tiene una sorpresa. Tenemos cena en Alba Adriatica.
El número extraño que llamó en medio de nuestra “chiacchiera”,
no era un número que no conocía, nos dice sonriendo. Era Fabrizio.
Nos tuvo que mentir, se disculpa. Tenemos mesa reservada en Filù
a las 20h. Cenaremos nosotros cuatro con él y con su amiga/compañera
de piso/exnovia Tania.
Nos dice que no nos lo ha dicho antes porque no sabía la hora, el
lugar, ni nada, pero que ahora que ha hablado con ese “número
desconocido”, sí que lo sabe. Así que ahora sí que nos lo
cuenta. Así que al final la mamma no va a la playa.
Nos quedamos en casa para descansar un poco, hacer estómago,
arreglarnos, y estar preparadas para que, a las 19:30h, partamos
hacia Alba Adriatica.
Angelina e io compartimos “helado” de pistaccio, y
al terminar, me pongo con el internet de la mamma como router,
a completar el blog, para poder subir alguna que otra entrada.
A las 19:20h, cuando ya he recogido mi ordenador, hemos cerrado todas
las puertas, cada una con su llave, Angelina se ha dado cuenta
de que le faltaba el móvil, hemos abierto cada puerta de nuevo con
su llave, hemos vuelto a cerrarlas, y hemos revisado que el gas esté
cerrado, bajamos hacia el coche.
Angelina nos dice que se siente un poco mal cuando se mete con
Tonino porque sale, y entra de nuevo a los 3 minutos porque se
ha olvidado el móvil, o las llaves, porque, como acabamos de ver, a
ella también le pasa. Le prometemos que no contaremos nada, y nos
sonríe.
En la zona trasera de la casa está Tonino, con el cinturón
puesto, esperando por nosotras. Subimos, y ponemos rumbo a Alba
Adriatica.
Todo el mundo tiene la misma idea, es una buena hora y un buen día
para sacar el coche, así que nos encontramos con un bonito atasco.
La carretera está llena de coches. Tratamos de ir primero por la
carretera general, pero entre la cantidad de coches, y los semáforos,
parece como si estuviéramos volviendo a casa, más que avanzando.
Cuando estamos a punto de llegar a Tortoreto, Tonino
decide girar a destra, pasar por un túnel que pasa por debajo
de las vías del tren, para llegar al lungomare, la carretera,
menos transitada por coches, pero más por peatones y bicicletas, que
va en paralelo al mare.
Parece el camino perfecto (como así empiezan a notar un gran número
de coches), pero llegamos a un punto en el que han cortado el paso
para transformarlo en zona peatonal, así que se nos acaba el chollo.
Nos toca volver a la carretera general, y encontramos de nuevo mucho
coche.
Total, que el trayecto que deberíamos haber terminado en 25min, lo
terminamos en casi el doble. Llegamos a Filù a las 20:20h.
Angelina dice que, de haberlo sabido, salíamos mezza ora
prima.
Fabrizio nos indica donde dejar el coche, y al salir de él,
nos presenta a Tania, una chica muy simpática.
Fabrizio pregunta por nuestra mesa, perchè, ante la
insistencia de la camariera, si, abbiamo prenotato.
Nos guían hasta ella, una mesa para seis, en la terraza-giardino,
debajo de unos árboles, con una luz tenue, pero no escasa.
Nos dan los menús, pan con aceite, y unos 10 minutos para decidir.
Fabrizio me pregunta a mí, para que practique el italiano,
pero es un restaurante especializado en pescado, y yo solo sé que
pescado se dice pesce. Todos los platos llevan pescado, o
marisco. Angy estaría encantada.
Al final, la que nos cuenta qué es cada cosa, con acento de Modena,
y aunque no sabe español, es Tania.
Tania e Fabrizio nos avisan de que las raciones son
abundantes, así que, como bien avisadas que estamos, pedimos
solamente un plato. Un gran segundo plato.
Angelina toma
un revuelto de verduras con algo de pescado. También pide insalata come contorno.
Tonino,
un mix de pescado frito.
Fabrizio
Carpazio di salmone como antipasti, e tonno scottato alla piastra
come primo piatto.
Tania
Carpazio di salmone come antipasto, e spiedini di calamari e gamberi
come primo piatto, con patate fritte come contorno.
La mamma rana
pescatrice scottato alla piastra.
E io pesce
spada scottato alla pisatra.
Entre plato y plato, chiacchieriamo a tope. Entre espaniolo e
itañol.
De postre un bel piatto abondante. Tania e io crepe con
nutella.
Fabrizio milhojas con crema y nutella. La mamma
tiramisù alle fragole. Angelina, un sorbete di limone.
Vamos, todo super, super, super ligero.
10 minutines de sobremesa, y cada uno alla sua macchina.
Ritorniamo a casa a descansar.
Al llegar, como de costumbre, toca chiacchierare, mientras la
mamma se prepara y toma su infusión, y un buen rato después
también. Tonino siempre se va antes a dormir. Angelina,
quien sabe cuanto tiempo se queda despierta después de que nosotras
dos vayamos a dormir.
Domani, como ya he dicho en alguna otra ocasión, un altro
giorno sarà.
Buona notte!

















Me encanta tu blog, pero agradecería una traducción entre paréntesis de los platos tan fantásticos que comes cada día, porque no entiendo ni papa a pesar de que suenan estupendamente XD!
ResponderEliminarHay un traductor en el lado derecho del blog xD
EliminarAdemás, a ti te los explico (si no lo explican ya bien las fotos) cuando vuelva a España ;)