Arriba a las 10. Un caldo da morire. Desayuno mi cacao con
azúcar (sin ella es muy amargo) y corn flakes, y escribo lo que no
pude escribir ayer. La mamma e Rita me dicen que me duche,
para ir a pasear, pero les digo que prefiero ponerme al día, que me
conozco y si no, alla fine, lo termino dejando inacabado.
Se van a pasear, y yo intento, a petición de Rita, y porque
es más cómodo, escribir en la mesa del salón. Pero hace demasiado
calor, así que desisto. En la habitación, tumbada en la cama, y con
el ventilador de techo encendido, estoy en la gloria.
Cuando termino, ahora sí, me ducho. Y cuando termino del todo de
vestirme, peinarme, recoger el baño, la habitación, y hacer la
cama, me pongo a hacer una copia en el disco duro.
Vuelven Rita y la mamma del paseo, y cuando termino de
hacer la copia, y pasar parte del diario a limpio, ponemos rumbo al
Eur, así que cámara fotográfica en una mano, maletín del
portátil en otra, “e andiamo”.
Ya en el Eur, un rato de restare prima di mangiare.
La mesa ya está puesta, así que lo único que podemos hacer es eso,
descansar.
Hoy comemos “Raviolli con ricotta, uova, e prezzemolo, in salsa
di pomodoro”.
De postre, melocotón. Aunque resulta que no es melocotón, es
nectarina. Y lo del resto de días no era melocotón, era fresquilla.
El problema (o no) es que aquí todo se llama pesca. Así que
sí, he tomado lo mismo que siempre, pesca.
E dopo, un pò
di tiramisù!
Esta
vez espero a tomarme el café para ponerme con el ordenador. Ecco!
Termino la entrada de antes de ayer, y la subo.
Luego me pongo a optimizar el blog. He vuelto a poner el contador de
visitas. También un traductor (mis tíos, que quieren saber qué
escribo, aunque sea aproximado), un apartado para poner tu email y
que mis actualizaciones en el blog te lleguen por correo, y he
organizado cada post para que no ocupen tanto, y no haya que bajar
tanto para llegar al día anterior (o a la zona de comentarios).
Y en lo alto del todo, he añadido links a mis otros blogs.
Si no tienes nada que hacer éste verano, ¡ya sabes!
Me dejo de tonterías que hace calor, el portátil está casi sin
batería, y da aun más calor. Recogemos y salimos.
Estoy
de mal humor porque éste calor debería estar prohibido. Estoy
sudando muchísimo. Es horrible, en serio. Espero acordarme para la
próxima: Si quiero ver Roma,
será en Navidad.
Rita, la
mamma, e io, damos un paseo por
el Eur. Hay muchos
árboles, pero no hace ni una pizca de brisa.
Andamos, y andamos, y andamos, y llegamos al kiosko. Hay mucha gente
en los bancos. Será que aquí corre el viento.
Más o menos es así, se puede aguantar el calor aquí... Ahora el
problema son los mosquitos...
Cuando
viene Alfonso hacia
nosotros, y ve que me estoy pegando a mí misma en un intento
desesperado de quitarme de encima los mosquitos, decide que es hora
de partire.
Volvemos
al bloque de Francesco.
Alfonso sube, y
nosotras tres esperamos abajo, a la sombra, sin brisa.
Baja
Alfonso y nos montamos
en el coche. Ponemos rumbo. Así, sin más.
Resulta
que vamos a dejar a Rita
al autobús, que en un rato entra a trabajar. Alfonso
quiere esperar, pero quedan 10 minutos para que llegue el bus, y Rita
nos da permiso para irnos (nos echa).
Nos
vamos en el coche, pero no salimos del Eur.
Nos bajamos y paseamos. Todos los negocios están colgando el cartel
de chiuso per ferie.
Todos se van a partir de mañana, la llamada “operación salida”.
Mia mamma recuerda
cuando venía de pequeña, y la segunda y tercera semana de agosto,
estaba toda Roma
cerrada.
Hablamos sobre entrar o no a Wind, compañía telefónica de la que
son todos aquí. Resulta que los 12€ que me cuestan 3GB de internet
+ 3GB a gastar en 6 meses, más llamadas y mensajes gratis a todos
los móviles italianos que quiera, me cuesta además otros 14€ en
concepto de pago de la tarjeta sim. Si me quedase dos meses, en lugar
de uno, esto me serviría de algo, porque se quedan como saldo en la
tarjeta. Pero como no es así, y solo voy a estar uno aquí... en
fin, que me llevo un panfleto con las ofertas y me lo pienso, que
además son casi las 8, por lo que están a punto de cerrar.
Andamos
un poco más, pasando por un mcDonald's donde en el menú infantil te
dan como opción de postre un snack de parmesano reggiano,
y de vuelta al coche.
Ritorniamo a
casa. La mesa nos espera puesta,
y la cena casi servida. Me da tiempo solamente a poner a cargar el
portátil y el móvil.
Zuchine,
cipolle, melanzane, e patate al olio, aglio, e acetto
(vinagre), y albóndigas y salchicha. Comunmente llamado “sobras”,
pero tan bueno como si no.
De
picoteo queso. Caccio caballo.
De
postre pesca
(nectarina) e tiramisù
(un po').
Tras la cena, y una buena conversación, vuelvo al blog.
No me da tiempo a terminar, así que se queda a medias. Pero he
podido subir fotos a facebook, para fardar.
Recojo,
me mojo con agua fría, y vamos al coche. Rumbo a Marino.
Al
llegar hace mas calor que en el Eur
(cosa extraña), porque allí ha llovido y aquí no. A ver si llueve
aquí esta noche y refresca.
Lo primero que hago al llegar es “fuera pantalón”, y a escribir
tumbada en la cama (aunque me hago la valiente y no pongo el
ventilador). Lo siguiente, será darme una ducha.
Pastilla,
pijama, buona notte a Alfonso e la mamma,
y a dormir, que es lo único bueno que se puede hacer con éste
calor.
A domani!








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