viernes, 7 de agosto de 2015

Día 6

Arriba a las 10. Un caldo da morire. Desayuno mi cacao con azúcar (sin ella es muy amargo) y corn flakes, y escribo lo que no pude escribir ayer. La mamma e Rita me dicen que me duche, para ir a pasear, pero les digo que prefiero ponerme al día, que me conozco y si no, alla fine, lo termino dejando inacabado.
Se van a pasear, y yo intento, a petición de Rita, y porque es más cómodo, escribir en la mesa del salón. Pero hace demasiado calor, así que desisto. En la habitación, tumbada en la cama, y con el ventilador de techo encendido, estoy en la gloria.

Cuando termino, ahora sí, me ducho. Y cuando termino del todo de vestirme, peinarme, recoger el baño, la habitación, y hacer la cama, me pongo a hacer una copia en el disco duro.
Vuelven Rita y la mamma del paseo, y cuando termino de hacer la copia, y pasar parte del diario a limpio, ponemos rumbo al Eur, así que cámara fotográfica en una mano, maletín del portátil en otra, “e andiamo”.
Ya en el Eur, un rato de restare prima di mangiare.
La mesa ya está puesta, así que lo único que podemos hacer es eso, descansar.
Hoy comemos “Raviolli con ricotta, uova, e prezzemolo, in salsa di pomodoro”.



De postre, melocotón. Aunque resulta que no es melocotón, es nectarina. Y lo del resto de días no era melocotón, era fresquilla. El problema (o no) es que aquí todo se llama pesca. Así que sí, he tomado lo mismo que siempre, pesca.
E dopo, un pò di tiramisù!


Esta vez espero a tomarme el café para ponerme con el ordenador. Ecco!
Termino la entrada de antes de ayer, y la subo.
Luego me pongo a optimizar el blog. He vuelto a poner el contador de visitas. También un traductor (mis tíos, que quieren saber qué escribo, aunque sea aproximado), un apartado para poner tu email y que mis actualizaciones en el blog te lleguen por correo, y he organizado cada post para que no ocupen tanto, y no haya que bajar tanto para llegar al día anterior (o a la zona de comentarios).
Y en lo alto del todo, he añadido links a mis otros blogs.
Si no tienes nada que hacer éste verano, ¡ya sabes!
Me dejo de tonterías que hace calor, el portátil está casi sin batería, y da aun más calor. Recogemos y salimos.
Estoy de mal humor porque éste calor debería estar prohibido. Estoy sudando muchísimo. Es horrible, en serio. Espero acordarme para la próxima: Si quiero ver Roma, será en Navidad.
Rita, la mamma, e io, damos un paseo por el Eur. Hay muchos árboles, pero no hace ni una pizca de brisa.
Andamos, y andamos, y andamos, y llegamos al kiosko. Hay mucha gente en los bancos. Será que aquí corre el viento.
Más o menos es así, se puede aguantar el calor aquí... Ahora el problema son los mosquitos...



Cuando viene Alfonso hacia nosotros, y ve que me estoy pegando a mí misma en un intento desesperado de quitarme de encima los mosquitos, decide que es hora de partire.
Volvemos al bloque de Francesco. Alfonso sube, y nosotras tres esperamos abajo, a la sombra, sin brisa.
Baja Alfonso y nos montamos en el coche. Ponemos rumbo. Así, sin más.
Resulta que vamos a dejar a Rita al autobús, que en un rato entra a trabajar. Alfonso quiere esperar, pero quedan 10 minutos para que llegue el bus, y Rita nos da permiso para irnos (nos echa).
Nos vamos en el coche, pero no salimos del Eur. Nos bajamos y paseamos. Todos los negocios están colgando el cartel de chiuso per ferie. Todos se van a partir de mañana, la llamada “operación salida”. Mia mamma recuerda cuando venía de pequeña, y la segunda y tercera semana de agosto, estaba toda Roma cerrada.
Hablamos sobre entrar o no a Wind, compañía telefónica de la que son todos aquí. Resulta que los 12€ que me cuestan 3GB de internet + 3GB a gastar en 6 meses, más llamadas y mensajes gratis a todos los móviles italianos que quiera, me cuesta además otros 14€ en concepto de pago de la tarjeta sim. Si me quedase dos meses, en lugar de uno, esto me serviría de algo, porque se quedan como saldo en la tarjeta. Pero como no es así, y solo voy a estar uno aquí... en fin, que me llevo un panfleto con las ofertas y me lo pienso, que además son casi las 8, por lo que están a punto de cerrar.
Andamos un poco más, pasando por un mcDonald's donde en el menú infantil te dan como opción de postre un snack de parmesano reggiano, y de vuelta al coche.
Ritorniamo a casa. La mesa nos espera puesta, y la cena casi servida. Me da tiempo solamente a poner a cargar el portátil y el móvil.
Zuchine, cipolle, melanzane, e patate al olio, aglio, e acetto (vinagre), y albóndigas y salchicha. Comunmente llamado “sobras”, pero tan bueno como si no.




De picoteo queso. Caccio caballo.
De postre pesca (nectarina) e tiramisù (un po').
Tras la cena, y una buena conversación, vuelvo al blog.
No me da tiempo a terminar, así que se queda a medias. Pero he podido subir fotos a facebook, para fardar.
Recojo, me mojo con agua fría, y vamos al coche. Rumbo a Marino.
Al llegar hace mas calor que en el Eur (cosa extraña), porque allí ha llovido y aquí no. A ver si llueve aquí esta noche y refresca.
Lo primero que hago al llegar es “fuera pantalón”, y a escribir tumbada en la cama (aunque me hago la valiente y no pongo el ventilador). Lo siguiente, será darme una ducha.
Pastilla, pijama, buona notte a Alfonso e la mamma, y a dormir, que es lo único bueno que se puede hacer con éste calor.

A domani!

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